Frida Kahlo, la fascinación de cuatro décadas de Madonna
Desde niña, Madonna se declaró fascinada por Frida Kahlo. En una entrevista radial con Howard Stern, la cantante recordó que compró su primer autorretrato de la pintora mexicana en un momento en que su obra era todavía accesible y «la gente no sabía quién era». Años más tarde, durante su matrimonio con Sean Penn, adquirir piezas de Kahlo se convirtió en un objetivo personal que cumpliría con el tiempo.
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Se estima que su colección resguarda alrededor de 15 obras de la pintora, entre ellas «Autorretrato con mono», pintado en 1938, que la cantante adquirió por un millón de dólares tras haberse subastado apenas por 44 mil dólares. También posee «Mi nacimiento», el crudo óleo sobre el parto que, según reveló a la revista Vanity Fair en 1990, funciona como un filtro personal: «Si a alguien no le gusta este cuadro, no puede ser mi amigo».
La admiración trascendió las paredes de su casa. En 1994 Madonna llevó esa influencia a la pantalla global con el video «Bedtime Story», dirigido por Mark Romanek, cuyas imágenes surrealistas se inspiraron en Kahlo junto con las pintoras Leonora Carrington y Remedios Varo. Estrenado en MTV en marzo de 1995, el clip terminó formando parte de la colección permanente del Museo de Arte Moderno de Nueva York.
En 2001, la Tate Modern de Londres solicitó en préstamo «Autorretrato con mono» para una exposición sobre surrealismo, pieza que no se había exhibido en público en más de una década. Las negociaciones se extendieron varios meses y el envío se retrasó por los atentados del 11 de septiembre, hasta que la obra llegó a Londres a inicios de octubre. Madonna comparó ese préstamo con dejar partir a uno de sus hijos, aunque confiaba en que la pintura quedaría en buenas manos.
En 2015, el Instituto de Artes de Detroit buscó incluir «Mi nacimiento» en la exposición «Diego Rivera and Frida Kahlo in Detroit», un vínculo simbólico, pues la obra fue pintada por Kahlo durante su estancia en esa ciudad, la misma en que Madonna creció. Pese a que los organizadores insistieron durante más de un año, la cantante nunca dio una respuesta definitiva y su vocera se limitó a responder: «No comentaremos sobre esto».
La relación tuvo un momento cumbre en enero de 2016, cuando Madonna se presentó en el Palacio de los Deportes durante su gira Rebel Heart. Ahí dedicó una versión acústica de «Who’s That Girl» a Kahlo ante más de 16 mil espectadores y subió al escenario a una fan vestida como la pintora mexicana.
