Entre los papeles que documentan los primeros años del gobierno español en México existe uno, escrito y firmado de propia mano por Hernán Cortés, que durante más de tres décadas estuvo fuera del país sin que las autoridades supieran con precisión dónde se encontraba. Esa ausencia terminó esta semana: el Archivo General de la Nación (AGN) y la Secretaría de Relaciones Exteriores confirmaron, en un comunicado conjunto difundido este martes, que el folio ya está de vuelta en la institución de la que fue sustraído.
El papel en cuestión es una orden de pago fechada el 20 de febrero de 1527. Para esa fecha, Tenochtitlan llevaba seis años bajo dominio español: el documento pertenece, por tanto, a los primeros registros administrativos de la ciudad que sustituyó a la capital mexica. Formaba parte de un conjunto más amplio de folios con la firma de Cortés que el AGN resguardaba dentro del fondo documental vinculado al Hospital de Jesús, la institución que el propio conquistador fundó en lo que hoy es el Centro Histórico de la capital y que continúa funcionando como hospital hasta la fecha. En los registros del archivo, el folio robado quedaba identificado dentro del volumen 362, legajo 203.
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El caso se reabrió hace cuatro años, cuando personal del AGN encontró una pieza con esas características puesta a la venta en Paul Fraser Collectibles, una casa de subastas con sede en Estados Unidos. De ahí en adelante el caso avanzó por dos caminos distintos: había que reunir los documentos que probaran que el folio pertenecía al patrimonio mexicano y por separado había que llevar una denuncia ante la Fiscalía General de la República para que el asunto se resolviera también por la vía penal.
No fue sino hasta 2024 cuando arrancaron los trámites oficiales para que el folio regresara al país. El documento quedó entonces bajo custodia de la representación diplomática de México en Estados Unidos, donde permaneció desde agosto de 2025 hasta hace apenas algunas semanas, cuando el FBI lo entregó de manera directa a personal de la Cancillería mexicana.
El acto protocolario ocurrió ya dentro del AGN, donde se mostró públicamente el folio de regreso. Representantes de la embajada de Estados Unidos en México y de la Consultoría Jurídica de la Cancillería mexicana dieron fe del cierre de un caso que tardó cuatro años en resolverse.
El caso se suma a una lista creciente de piezas históricas mexicanas que, tras circular durante años fuera del país, han sido localizadas y reclamadas mediante gestiones diplomáticas y legales. En este episodio en particular, lo recuperado no fue solamente un papel antiguo: fue un registro administrativo escrito de la ciudad que el propio Cortés ayudó a reconstruir sobre las ruinas de Tenochtitlan, de vuelta hoy en el mismo archivo del que un día desapareció.