Alguna vez te ha pasado algo extraño en el Metro? Un vagón que se queda en silencio de golpe, un túnel que parece más largo que de costumbre o la sensación de haber dormido de más entre una estación y otra. En octubre, el Sistema de Transporte Colectivo tiene sus propias historias para la temporada: las estaciones fantasma.
En el transporte subterráneo se llama así a la estación que existe en planos o en obra pero no recibe pasajeros. En el Metro capitalino el término abarca dos tipos de casos: andenes que la tradición oral da por reales sin pruebas y estaciones que sí aparecieron en proyectos oficiales y nunca abrieron.
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La más conocida es Transmisiones Militares. Según la leyenda, estaría más allá de Cuatro Caminos, la terminal norte de la Línea 2, inaugurada el 22 de agosto de 1984 junto con Panteones y primera estación de la red construida fuera del entonces Distrito Federal, en Naucalpan. El relato empieza con un pasajero que se queda dormido en el último tren de la noche. Cuando abre los ojos, el convoy no se detuvo en la terminal y avanza por el túnel hasta un andén con letreros que dicen “Transmisiones Militares”. Las versiones coinciden en que el viajero permanece ahí hasta la madrugada, cuando lo sacan y le piden no hablar de lo que vio.
Quienes cuentan la historia aseguran que ese andén sería de uso exclusivo del Ejército y serviría para trasladar tropas al Zócalo en caso de emergencia, una idea alimentada por la cercanía de la terminal con instalaciones militares. Sin embargo, no existe documentación oficial del Metro que confirme una estación con ese nombre.
Otras estaciones fantasma, en cambio, sí dejaron rastro en papel. El proyecto de la Línea 12 contemplaba una parada llamada Vía Láctea, sobre la avenida del mismo nombre, entre Coyoacán e Iztapalapa. En mayo de 2008, vecinos de colonias como Prado Churubusco y Campestre Churubusco pidieron al jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, cancelarla por la tala de árboles en el camellón y la falta de consulta ciudadana. En septiembre de ese año se informó su cancelación, junto con la de Ganaderos, y Sur 69, prevista en el mismo tramo, también se descartó. Cuando la línea abrió, en 2012, Ermita y Mexicaltzingo quedaron como estaciones contiguas.
Versiones previas del Plan Maestro del Metro dejaron más nombres sin andén, como Salvador, entre Zócalo y Pino Suárez, o Penitenciaría, en la Línea B, entre Morelos y Flores Magón. Así que si en estas noches de octubre el tren se detiene unos segundos de más dentro del túnel, vale la pena recordar que el Metro sí tiene estaciones que ningún pasajero ha usado, aunque unas solo existan en planos archivados y otras en los relatos que pasan de un vagón a otro.
