Crónica

¿CÓMO LLEGÓ ANFORAMA A SER LA CADENA QUE HOY LE DICE ADIÓS A LA CDMX?

Anforama, la cadena que nació en los años 50 como una pequeña cristalería cerca del Mercado de San Juan y que llegó a tener 32 tiendas entre la CDMX y el Bajío, cierra sucursales.

ARCHIVO · CALLES CHILANGASCRÓNICA
Compartir
Espacio publicitario
728 × 90Leaderboard

La historia de Anforama comenzó a principios de la década de 1950, cuando abrió sus puertas un pequeño local de cristalería cerca del Mercado de San Juan, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Según ha explicado la propia compañía, aquel primer negocio apenas contaba con una cortina hacia la calle, sin mayor aparador ni fachada, y se dedicaba de forma exclusiva a la venta de vasos, copas y piezas de vidrio.

El éxito de aquella cristalería permitió a sus fundadores ampliar el local original y abrir una segunda sucursal sobre la calle de Hidalgo. Poco después llegó una tercera tienda en la zona de La Lagunilla, uno de los barrios comerciales más activos de la capital. En ese momento el catálogo dejó de limitarse al vidrio soplado y sumó vajillas, piezas de aluminio, artículos de peltre y ollas de presión, es decir, todo lo que una cocina mexicana de la época podía necesitar.

El siguiente salto llegó a principios de los años 60, con la apertura de la tienda de la calle Palma, también en el Centro Histórico. Ese local terminaría convirtiéndose en la casa matriz de la cadena, con 800 metros cuadrados de piso de venta, más de 130 modelos distintos de vajillas y hasta 5 mil artículos especializados entre sartenes, cubiertos, electrodomésticos y recipientes de todo tipo.

Durante los años 70 y 80, Anforama consolidó su liderazgo en la venta de cristalería dentro de la capital. Ya para los años 90 se incorporó a la operación una nueva generación de la familia propietaria, lo que trajo consigo procesos más modernos y una etapa de expansión fuera de la Ciudad de México: primero llegó a Querétaro y, poco después, a Guanajuato. Con el tiempo, la cadena llegó a sumar 32 tiendas repartidas entre la zona metropolitana de la capital y la región del Bajío, además de un centro de distribución propio.

Espacio publicitario
336 × 280Rectángulo

Formalmente, la empresa opera bajo la razón social Comercial Anforama, S.A. de C.V., y hasta la fecha no ha hecho pública la identidad de sus dueños. Vale la pena aclarar, además, que Anforama no debe confundirse con Anfora, fabricante de vajillas fundado en 1920 por cinco empresarios alemanes, ni con Almacenes Ánfora, una marca distinta que nació en 1940. Se trata de tres compañías separadas que con los años terminaron pareciendo una sola en la memoria de los capitalinos.

El cierre actual comenzó a notarse primero fuera de la capital, en León, Guanajuato, donde la sucursal ubicada en las calles de Reforma y Juárez bajó la cortina después de más de 20 años de operación, con descuentos de hasta 50 por ciento. Semanas después, el mismo escenario llegó a la Ciudad de México: en la tienda de Palma, en pleno Centro Histórico, aparecieron mantas con las leyendas Ya nos vamos y Cerramos, acompañadas de descuentos generales de entre 30 y 40 por ciento en toda la mercancía. En varias sucursales incluso se puso a la venta el mobiliario y las vitrinas de exhibición.

Las liquidaciones se han extendido también a municipios del Estado de México, entre ellos Texcoco, Chalco, Zumpango y Toluca. Hasta el momento, la empresa no ha emitido un comunicado oficial que confirme una quiebra o el cierre total de sus operaciones, y continúa ofreciendo venta en línea, por lo que no es posible asegurar que se trate del fin definitivo de la marca. Lo que sí es un hecho es que, tienda por tienda, Anforama va dejando de ser el sitio al que generaciones de familias capitalinas acudían para surtir su cocina.

CC
Calles Chilangas
Crónica urbana de la Ciudad de México. Sus calles, su gente y la memoria que guardan sus rincones.
Espacio patrocinado
970 × 250Billboard

Calles Chilangas. 2026. Todos los derechos reservados.